No, no se puede. Definitivamente con pedradas y balazos no se puede asistir a un estadio de futbol. De qué sirve condenar los hechos, de qué sirve jurar que se investigará y se procederá, ¿por qué no prevenir?
¿Cómo es posible que permitan que los integrantes de las porras anden armados?
Esta reportera siempre se ha quejado de los privilegios que gozan las porras locales, no son revisados en los accesos en los estadios y las policías les consienten sus agresiones.
Que lo ocurrido este domingo previo y después al partido León vs Guadalajara nos haga reflexionar si es que en verdad queremos ser parte de una porra, si permitiremos a nuestros hijos acudir a ver un partido de futbol solos.
Hasta donde la pasión por el futbol se ha visto rebasado por pandillerismo, drogas y alcohol. ¿Por qué no acabamos de entender que es sólo un partido de futbol?
El joven Iván Jaso, quien fue herido de bala en el brazo ya se encuentra estable, afortunadamente. Pero qué hay del muchacho que fue lastimado con arma blanca o peor aún al que atropellaron?
Definitivamente, León no merece estar en el futbol ¿recuerdan el partido de León precisamente cuando algunos aficionados tuvieron que verse en la necesidad de saltar a la cancha para evitar ser aplastados por la porra esmeralda?
Con esa afición tan nociva es mejor no estar en Primera División, ya vimos que no se saben comportar, no valoran los más de diez años que el equipo León luchó para ascender.
Tiempo Extra
La afición Puma ahora sí que está molesta con el desempeño de su equipo, el patético espectáculo mostrado el domingo en la cancha de Ciudad Universitaria y que le costó la derrota por la mínima diferencia ante San Luis; desató la exigencia de la cabeza del nuevo técnico Mario Carrillo.
Al parecer Alberto García Aspe, vicepresidente de Pumas, no ha tomado las correctas decisiones y está más que demostrado que tanto a él, como a Joaquín del Olmo y a Mario Carrillo les está quedando extragrande la playera auriazul.
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